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Candidiasis y alimentación

candidLa candidiasis es una infección por hongos de cualquiera de las especies de levaduras Cándida, y es la Candida albicans la más común. Todos tenemos estas levaduras en la piel, en el aparato genitourinario y en el digestivo y entre sus funciones está mantener el equilibrio intestinal y el pH, absorber metales pesados y ayudar a eliminar carbohidratos que no hemos podido digerir bien.

Tanto un sistema inmune fuerte como las bacterias con las que comparte hábitat ayudan a limitar su crecimiento. Pero si este equilibrio se rompe, las levaduras crecen de manera anormal en el intestino hasta convertirse en hongos y esto lleva a una excesiva permeabilidad que permite que la Candida entre en el torrente sanguíneo donde libera subproductos metabólicos tóxicos. Algunos motivos por los que esto pasa son:

  • Consumo excesivo de hidratos de carbono refinados o azúcar y de agua del grifo.
  • Embarazo, una nutrición deficiente, diabetes y situaciones prolongadas de estrés continuado.
  • Tomar algunos medicamentos como anticonceptivos orales, antibióticos o corticoides.
  • El uso de algunos jabones, gel de baño y el llevar durante horas el traje de baño húmedo.

candidaLas Candidas pueden vivir durante mucho tiempo sin dar síntomas específicos, por lo que la enfermedad pasa desapercibida, no le ponemos remedio y mientras tanto el hongo sigue creciendo en silencio. Otras veces puede presentar síntomas difusos lo que nos lleva a confundirla con otras enfermedades. Vamos a ver algunos de los síntomas más frecuentes:

    • Síntomas que pueden parecer gripales (malestar general, dolor de cabeza, congestión nasal, fatiga, dolores articulares y musculares).
    • Trastornos digestivos (diarreas, estreñimiento, ardor, distensión estomacal, malas digestiones, abdomen hinchado y muy duro, gases, dolor de tripa después de comer). Náuseas e incluso vómitos.
    • Insomnio, mareo y sensación de resaca sobre todo por las mañanas. Olvidos, despiste, dificultad para concentrarnos.
    • Piel muy seca, sobre todo las manos, también los labios (grietas y boqueras) y el cuero cabelludo. Se cae el pelo más de lo normal, pierde fuerza y vitalidad. Uñas frágiles y quebradizas.
    • Altibajos emocionales, con tendencia a estar muy desanimado y a la depresión.
    • Deseo muy fuerte e incontrolable de comer hidratos de carbono a cualquier hora (bollos, pan, patatas fritas, arroz, pasta, etc.); es como una adicción muy difícil de dejar.
    • Molestias vaginales (picor, heridas, flujo espeso y con mal olor, sequedad). Picor anal.
    • Sinusitis, bronquitis, faringitis, afonía. Tos constante. Mucosidad.
    • Nos falta el aire al más mínimo esfuerzo, ahogo.
  • Retención de líquidos. Sensación de hormigueo en las piernas.

Aunque parezca que la Candida toma el timón de nuestras vidas y hace que no quereramos levantarnos del sofá, tiene solución, hay tratamiento. Aquí voy a hablar sólo de lo que podemos hacer desde la alimentación.

Para conseguir que la Cándida vuelva a ocupar sólo el espacio que le corresponde hay que ser muy estricto respecto a la dieta. Lo primero que hay que hacer es entender el proceso por el que estamos pasando, tanto anímica y emocionalmente como a nivel físico y estar dispuestos a recobrar la salud.

Para esto beber 1,5 l de agua al día y la dieta es fundamental. Mi preferencia es seguir una dieta a base de frutas y verduras crudas sólo, evitando por supuesto frutas secas que tengan azúcares añadidos, miel, hongos como las setas y los champiñones o la levadura de cerveza. Tampoco tomaremos ninguna bebida fermentada (vino, cerveza, té negro o rojo, etc). Esta alimentación es muy alcalinizante y nos ayuda a eliminar tóxicos y a regular la flora intestinal que haya dañado la Cándida. Si la hacemos en invierno, tomar infusiones para evitar llegar a tener “frío interno”. En general, llevar esta dieta durante 1-2 semanas mínimo es muy eficaz y aunque a priori pueda parecer que vamos a estar sin fuerza, y desnutridos, no es así; estamos comiendo alimentos crudos, sin procesar, que nos aportan su energía y vitalidad, ayudan a fortalecer nuestro sistema inmune y de esta manera, aumenta el nivel de oxígeno en sangre, nos vamos sintiendo mejor, más animados, con más ganas de hacer cosas, no nos fatigamos. Si notamos cansancio, dolor de cabeza, somnolencia es a consecuencia del proceso de detox que estamos pasando y el único problema que tendremos es superar las tentaciones de comer lo que no debemos.

anticandidaLa dieta debe de ser variada para no aburrirnos y evitar que la abandonemos. Podemos tomar frutos secos sin abusar. Debemos incluir los germinados en nuestra alimetación, sobre todo los de ajo y si queremos tomar legumbre, los de lentejas. Se pueden tomar leches vegetales que no contengan azúcares ni siropes. Con ellas podemos hacer batidos con las frutas que más nos gusten.

Para aumentar el proceso de limpieza, es muy bueno dejar pasar las máximas horas entre la cena y el desayuno. Si vamos a cenar tarde, para no llegar con muchísima hambre por la noche es mejor hacer una buena merienda y cenar fruta, preferiblemente manzana. Por la noche, evitaremos alimentos ricos en vitamina C para que no alteren el sueño.

Después iremos introduciendo alimentos cocinados poco a poco (patata, arroz integral, quinoa, mijo, verduras), pero evitando harinas, fermentados, lácteos y por supuesto, dulces; a la vez ir repoblando la flora intestinal con probióticos. Pasado un tiempo retomaremos las proteínas animales, poco a poco.

Y como nuestro estado de ánimo influye muchísimo sobre el sistema inmune, también tenemos que cuidar mucho ese aspecto.

Esto son indicaciones generales; por supuesto, cualquier tratamiento debe ser pautado por un especialista, que además nos indique los suplementos más adecuados para nosotros y nos vaya cambiando el tratamiento en función de nuestras necesidades y la evolución de la enfermedad.

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Espirulina, tan pequeña y tan beneficiosa!

Spirulina-Smoothie-Drink-to-Your-Health-e1395681569981La Espirulina es un auténtico regalo de la naturaleza, se le considera el alimento natural vivo más antiguo que existe y pertenece al grupo de los superalimentos. Es una microalga unicelular con forma de espiral que tiene un color verde azulado principalmente por su altísimo contenido en clorofila.

Es muy rica en proteínas (hasta el 70% de su composición), de mejor calidad y más fáciles de digerir que otras proteínas tanto animales como vegetales y nos aporta en una proporción perfectamente equilibrada aminoácidos esenciales que no pueden encontrarse en otros alimentos y que forman la arquitectura del cuerpo humano.

Respecto a los minerales, es fuente de yodo, potasio, zinc, calcio, hierro, fósforo, magnesio, selenio etc. Es por esto muy eficaz en casos de astenia, anemia, desmineralización, fatiga, convalecencias o desnutrición porque ayuda a recuperar la forma física, fomenta el rendimiento intelectual y es además una buena fuente de proteínas para los músculos.

Contiene vitaminas, sobre todo vitamina E y A en forma de betacarotenos (diez veces más que las zanahorias) por lo que ayuda a mantener una buena salud ocular. También contiene el complejo de vitaminas B completo; este complejo actúa en multitud de procesos orgánicos como la regeneración celular, el buen funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso etc., destaca sobre todo la cantidad que contiene de B12 y ácido fólico.

La clorofila que contiene ayuda a aliviar el estreñimiento además de ser muy eficaz para la eliminación de metales pesados y otras toxinas. En general, la espirulina está muy recomendada para regenerar la flora intestinal.

Está indicado en terapia anti-envejecimiento, porque aumenta la resistencia del organismo, retrasa el envejecimiento de los tejidos y además regenera la piel y combate la celulitis, arrugas, estrías, flacidez o piel seca.

En la menopausia una suplementación adecuada de espirulina ayuda a mantener una buena salud ósea por su aporte de calcio y magnesio.

Tiene efecto inhibidor del apetito porque la fenilalanina que contiene actúa sobre el hipotálamo enviándole un mensaje de saciedad y esta propiedad se ve reforzada por su alto contenido en proteínas y mucílagos. También ayudan a esta sensación los carbohidratos complejos de lenta asimilación que contiene ya que mantiene un nivel adecuado de azúcar en sangre evitando así los ataques de hambre. Para conseguir el efecto saciante, mejor tomarla una hora antes de la comida con un buen vaso de agua o entre comidas.
Tonifica ligeramente la tiroides, aunque en menor grado que otras algas, por lo que siguiendo las indicaciones de un especialista puede tomarse en casos de hipotiroidismo.

También es una buena fuente de ácidos grasos poliinsaturados y esenciales como el omega 6 que tiene efecto antiinflamatorio y es esencial para una buena salud de los sistemas cardio-circulatorio (tratamiento del coleseterol, previene la formación de coágulos) y cerebral. Y es además estimulante del sistema inmune.

Otra de las buenas noticias respecto a la espirulina es que no contiene grasas perjudiciales ni prácticamente calorías.

La dosis recomendada para adultos es mínimo de 3 gramos al día, y si la consumimos a diario nuestra salud mejorará significativamente. También los niños pueden consumirla, sobre todo en períodos de sobre-esfuerzo intelectual y físico y su dosis sería de 1,5 a 3 gramos al día.

Se comercializa de varias maneras, en escamas, en cápsulas y en pastillas; en esta presentación tenemos que mirar bien el contenido de celulosa que los fabricantes utilizan para amalgamar las algas.

¿A que viendo lo buena que es dan ganas de empezar a tomarla?

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Cítricos. Buenos compañeros de otoño e invierno

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¿Quién no asocia los cítricos con la Vitamina C? Esta sustancia participa en multitud de funciones orgánicas y es un potente antinflamatorio, antioxidante, y muy beneficioso en caso de enfermedades cardiovasculares. Pero además contienen flavonoides (betacarotenos, rutina, licopeno, etc.) que ayudan a la mejor absorción de la Vitamina C y que junto con los limonoides les dan su aroma tan profundo y  ácido cítrico que les proporciona su característico sabor.

Todos los cítricos son altamente alcalinizantes con lo que ayudan a fluidicar la sangre y a tonificarla depurando toxinas.

Las frutas que han llegado hasta nosotros son el resultado de muchas mezclas de plantas de distintas y especies zonas. Por la belleza de sus árboles y el perfume de sus flores se usa con fines ornamentales en jardines en zonas cálidas. La piel de los cítricos es muy rica en aceites esenciales utilizados en aromaterapia con distintos fines.

Esta época es su momento estrella, por eso, vamos a hablar de sus beneficios y propiedades, para que nos podamos aprovechar de ellos.

Especies de cítricos

Naranja

Orange Fruit Wallpapers-013Es el cítrico por excelencia. Se consumen como en fruta de mesa, en zumos y también son muy utilizadas en pastelería tradicional y en la elaboración de mermeladas. Originaria de China, empezó a cultivarse allí y en India (el vocablo español naranja proviene del sánscrito narang) siglos antes de la Era Cristina. Los romanos fueron los primeros europeos en cultivarlas en el norte de África y llegó a ellos a través del comercio con los Persas. Tras la caída del Imperio Romano, los árabes extendieron su cultivo en todos los terrenos que iban ocupando y desde la Península Ibérica pasó a otros países de la región Mediterránea. Cristóbal Colón la llevó a América.

Son una fuente importantísima de vitaminas. Aparte de la C (una naranja pequeña contiene el 65% de la dosis recomendada en adultos), contienen vitamina A que junto con la luteína ayudan en la prevención de enfermedades degenerativas, vitaminas del grupo B y vitamina E. Su alto contenido en vitamina C la hace especialmente indicada en casos de anemia ferropénica porque ayuda a asimilar el hierro.

Es, junto con el limón, la fruta más rica en hesperidina, una sustancia que además de inhibir determinados tipos de células cancerosas (cáncer de mama o de boca), es muy eficaz en el tratamiento de alteraciones vasculares como varices o hemorroides. La naranja disminuye la presión arterial y evita la formación de coágulos por lo que podemos decir que es un buen preventivo frente a accidentes cardiovasculares. Igualmente la hesperidina reduce los niveles de LDL (colesterol malo).

Por contener ácido fólico, son altamente recomendables durante el embarazo. También el ácido fólico o vitamina B6 es muy necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso (comer naranjas es bueno si se está dejando de fumar y en casos de alcoholismo) y celular.

En cuanto a los minerales, nos aportan potasio, calcio, fósforo, hierro, selenio y magnesio. Al orange_fruit_hd_wallpaper_for_pc_2014-1024x768tener este efecto remineralizante tan potente se aconseja su consumo en niños, ancianos y períodos de convalescencia.

El magnesio es imprescindible también para la salud del corazón y un buen funcionamiento de los músculos. El calcio interviene también en la formación de huesos y dientes y está indicado en casos de osteoporosis, en el caso de esta enfermedad también es beneficioso su poder alcalinizante.

Gracias al potasio tiene propiedades diuréticas, por lo que son ideales en casos de dietas de adelgazamiento, problemas renales, ácido úrico y retención de líquidos; asimismo hace que sean recomendables en casos de enfermedades cardiovasculares. Para que el potasio esté equilibrado, aportan también fósforo imprescindible en casos de decaimiento, desánimo, apatía, etc.

Es muy rica además en fibra, ayudando en la prevención del estreñimiento. Favorece la eliminación de lombrices y parásitos intestinales perjudiciales y la regeneración de la flora intestinal.

Si bien ayuda a regular el ácido clorhídrico y a calmar dolores de estómago, las personas con estómagos sensibles tendrán que vigilar los efectos que les produce.

Tenemos que tener mucho cuidado si vamos a consumir la piel y lavarla muy bien, porque a menos que sea ecológica, está tratada con sustancias altamente tóxicas para evitar que aparezcan hongos durante su almacenamiento y transporte.

Mandarina
mandawebSus propiedades son iguales a las de la naranja, pero con menor acidez, ligeramente menor contenido en vitamina C y mayor cantidad de azúcares simples. Su nombre hace referencia al color de las vestiduras de los mandarines en la antigua China, de donde es originaria.

 

Pomelo
Es una fruta que se conoce desde hace milenios y ya era muy consumida en la antigua China, de dondegrapefruit. proviene.

Como todos los cítricos es muy rico en vitamina C y en los antioxidantes que ayudan a conservar esta vitamina como antocianinas, quercetina, hesperidina, etc, lo que hace que sus propiedades y beneficios sean muy similares a los de la naranja.

Favorece la digestión de los alimentos ricos en grasas, por eso se ha considerado tradicionalmente adecuado en las dietas de adelgazamiento.

El pomelo rosa es la variedad que contiene más betacarotenos.

Limón
Lemon-Slice-HQ-WallpapersEsta fruta se empleaba ya como planta medicinal hace más de 4.000 años, aunque ya se cultivaba en la prehistoria. Sus propiedades son prácticamente iguales a las del resto de cítricos, aunque es el más difícil de consumir por su sabor tan ácido, debido a su alto contenido en ácido cítrico (hasta el 8%).

El limón es muy digestivo, previene la formación de gases.

Además elimina toxinas por lo que se utiliza en muchas curas depurativas.

Es antimicrobiano y antibacteriano. Ayuda en el tratamiento de amigdalitis tanto en gargarismos como tomando su zumo mezclado con miel. Es muy usado en medicina tradicional y remedios populares, en casos de catarros, decaimiento, fiebres, diarrea, malas digestiones, como antiséptico, etc.

El zumo de limón mezclado con agua ayuda a despertarse y empezar el día a los niños a los que les cuesta (también a los mayores!!). En cualquier caso, esta bebida es deliciosa y muy refrescante.

Igual que con la naranja, cuidado con la piel, lavarla muy bien antes de utilizarla.

Como hemos visto, los cítricos son un regalo de la naturaleza del que podemos disfrutar prácticamente todo el año. Para mantener un buen estado de salud general, no podemos dejar de incluirlos en nuestra dieta, como hace esta preciosa y sabia ardillita!!!

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Alimentarnos con plena consciencia

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Mindful eating o alimentación consciente es una corriente muy en auge que nace a partir de la disciplina llamada Mindfulness. El término en inglés “Mindfulness” es difícil de traducir al español y como no tenemos una palabra que pueda definir su amplio y profundo significado se ha optado por traducirla como “atención plena” o “plena consciencia”. Mindfulness consiste en observar y aceptar nuestros procesos mentales y emocionales sin juzgarlos y sin ignorarlos. Surge de adaptar las enseñanzas de la atención plena propias de la meditación, el yoga y el budismo al terreno de la nutrición. Por ello, su campo de acción es amplísimo, y va desde la elaboración de menús, elección de alimentos a la hora de hacer la compra, el modo de prepararlos, cocinarlos, el entorno en que comemos, tomar consciencia de como lo que comemos afecta a nuestra salud y a la del planeta y nuestra actitud en todo el proceso. Se trata de poner nuestra consciencia en todo aquello que implica el acto de comer.

El momento de comer es una excelente ocasión para darnos cuenta de cómo es nuestra relación con la comida. Muchas veces comemos por impulsos, dejándonos llevar por las emociones, por el entorno, rápidamente, sin saborear lo que nos estamos llevando a la boca, sin ser conscientes de cómo afecta lo que comemos a nuestro organismo. De esta forma, desaprovechamos una ocasión preciosa para transformar nuestra manera de relacionarnos con la comida y de alimentarnos.

Este es un sencillo y breve ejercicio para ir ejercitándonos en la práctica de comer con plena consciencia.

20100309-woman-eating-outside-600x411 (1)Hemos preparado nuestro plato favorito, con cariño, con atención a lo que estábamos haciendo y vamos a disfrutar de él. Empezamos con el entorno; nos quitamos el reloj, apagamos la televisión, el ordenador, cualquier aparato electrónico y nos disponemos sólo a comer.

Primero, observamos la comida, sus colores, formas, los diferentes alimentos que la componen.

Después olemos su aroma, ¿a qué huele?, ¿somos capaces de distinguir el olor de cada ingrediente?

Ahora, comemos el primer bocado y sentimos su textura, si está duro o blando, seco o jugoso; sentimos todas las sensaciones que la comida produce en nuestra boca, masticamos despacio, paladeamos intentando distinguir el sabor y la textura de cada uno de los ingredientes; dejamos que la saliva haga su trabajo, y antes de tragar seguimos poniendo toda nuestra consciencia en lo que estamos haciendo. Sentimos la comida y sentimos el efecto que produce en nuestro organismo.

Es el momento de tragar. Tomamos consciencia de como la comida baja por la garganta, y llevamos nuestra atención a las sensaciones que nos produce. Nos conectamos con nuestro cuerpo, con el momento presente.

Esperamos un momento antes de volver a comer otro bocado.

Durante el tiempo que dura la comida, intentamos no hablar, simplemente disfrutamos de lo que estamos haciendo. Si la comida la hemos preparado nosotros, hemos invertido tiempo, esfuerzo y dinero en prepararla, no vamos a desperdiciarlo pasando de puntillas por el acto de comer!! Cuando comemos con otras personas, evitamos conversaciones donde haya cotilleos, agresividad, negatividad, para que el enfado, la ira y otras energías negativas no interfieran después en la digestión.

Comer también es una actitud, no comemos si estamos enfadados o tristes ya que en esos overeating-momentos nuestro organismo realmente no está receptivo a la comida, no tenemos hambre, ¿a quién no se le ha cerrado el estómago por un disgusto? y si nos apetece algo de comer, es sólo para tapar esas emociones y no enfrentarlas.

A veces comemos chocolates, dulces o simplemente una bolsa de patatas fritas porque nos sentimos solos, aburridos o enfadados, estamos hartos, decepcionados, cansados, nerviosos; en estos casos, los alimentos son como una droga para esconder el conflicto y así no tener que gestionarlo. También hacemos lo mismo como una recompensa tras un día duro en el trabajo. Hemos asociado desde pequeños los “premios” con este tipo de comida (si nos portábamos bien, nos daban una chuche, o en los días especiales y de celebraciones, por ejemplo, las tartas de cumpleaños, y un largo etc) y nos dejamos llevar por la mente automática, perdemos la conexión con nosotros y comemos por impulso. Sin embargo, una alimentación consciente nos hace conectar con nuestras emociones y nos libera de los automatismos que nos llevan a comer compulsivamente y a consumir comida/bebida que no es buena para nuestra salud.

mindful-eatingAunque esto suena muy bien, la realidad es que no es sencillo dedicar un tiempo de calidad a comer. Actualmente, la mayoría de nosotros llevamos una vida muy ajetreada, llena de compromisos y obligaciones, a menudo comemos por puro trámite, mientras trabajamos, o comemos en el metro o en el autobús, “algo rápido” y desgraciadamente literalmente, engullimos los alimentos, no apreciamos su sabor, su textura, y no nos damos cuenta de qué y cuánto estamos comiendo; por eso podemos llegar a sobrealimentamos, nos sienta mal la comida, y esto acaba por repercutir en la báscula y en nuestra salud. Es necesario regalarnos, aunque sea sólo una vez al día, un tiempo para nosotros, para cuidarnos, para disfrutar de lo que comemos, solos o en compañía.

¿Cuántas veces nos hemos puesto a dieta? ¿y cuántas hemos obtenido los resultados esperados?… y ¿por qué después recuperamos el peso perdido?, simplemente porque no somos capaces de mantener unas costumbres alimenticias saludables y hemos vuelto a desconectarnos de nuestras emociones. Por eso no son aconsejables dietas restrictivas que nos aboquen a retomar nuestros hábitos pasados nada más terminarlas, porque las prohibiciones generan deseo; lo ideal para mantenerse en el peso adecuado es seguir una dieta consciente, responsabilizarnos de cómo y por qué comemos, estar atentos a lo que sentimos, escuchar nuestro organismo, los mensajes que nos manda,  y hacerle caso; no ocultar nuestras verdaderas emociones y sentimientos.

MindfulEating_3¿Cómo se consigue esto?, a través de la atención plena, escuchándonos para saber si es hambre física lo que sentimos o no; escuchándonos para saber cuando estamos realmente saciados; tomando distancia del impulso de comer inconscientemente cualquier cosa. Esta distancia se puede tomar a través del ejercicio que hemos visto antes o meditando unos minutos antes de sentarnos a la mesa. Otra forma es, cuando tenemos el plato en la mesa, cerrar los ojos y dar las gracias a la Tierra por darnos el alimento, a todas las personas que han participado en su cultivo, recolección, venta, preparación, transporte, etc. Con esto, nos damos unos minutos de pausa antes de coger el tenedor y lanzarnos sobre la comida y como nuestra mente es tan plástica, irá adaptándose a estas costumbres y dejarán de parecernos un sacrificio. Si por la noche llegamos con muchísimo apetito a casa, en lugar de abrir el frigorífico y comer lo que sea antes incluso de sentarnos a cenar, podemos beber un vaso de agua, comer una manzana o prepararnos una infusión relajante. Y cada día habremos conquistado un pedacito de nosotros mismos. También se trata de ir aprendiendo a que nos guste lo que es bueno para nosotros.

Tampoco tenemos que acabar toda la comida que hay en el plato; desde niños nos han enseñado a no dejar nada, pero no es nuestra obligación comernos todo lo que tenemos delante. Hay que enseñar al inconsciente a que si ya tenemos bastante no hay por qué seguir, y sin culpa, podemos guardar las sobras para el día siguiente o hacer una receta de aprovechamiento. Por eso es mejor empezar a ponernos raciones más pequeñas y no dejarnos llevar por los horarios y las costumbres, si un día no nos apetece cenar, pues no cenamos, no pasa nada. Todo esto es escuchar atentamente los mensajes que nos manda nuestro cuerpo.

Claves para una alimentación consciente

Conectarnos con nuestras emociones para ver si sentimos hambre física o lo que nos lleva a comer es que nos sentimos insatisfechos, tristes o aburridos.

minfulness 3Cada bocado es único e irrepetible, lleno de texturas, aromas, colores y sabores, así que, disfrutemos de la comida en un ambiente tranquilo y relajado. Entre bocado y bocado podemos dejar los cubiertos en la mesa, para darnos tiempo a masticar adecuadamente, despacio y aplacar la ansiedad de comer rápidamente.

Tomarlo como una costumbre; al menos una comida al día deberíamos hacerla según los principios del mindfulness, pero si no es posible, hay que tratar de hacerlo el fin de semana. Al principio es difícil, pero tenemos que tratarnos con cariño, tener paciencia con nosotros mismos y seguir intentándolo, insistiendo porque es algo muy beneficioso.

Preparar nuestra mente para enfrentarse a las emociones que produce el hecho de comer. A esto ayuda hacer algo de ejercicio cada día, pasear, meditar, dormir las suficientes horas con sueño reparador, seguir atentamente el ritmo de nuestra respiración durante unos minutos.

Escuchar las señales que nos manda nuestro organismo y parar cuando sintamos que ya no necesitamos más.

Pero como comentaba al principio, esta atención va más allá del acto de comer. Hay que prestar atención a la comida que compramos, que sean alimentos y no simplemente comestibles, comprar según lo que vayamos a consumir para evitar desperdiciar. Hacer compra de estación y de mercado y no de supermercado; consumir más productos frescos que congelados, precocinados o en conserva; leer atentamente las etiquetas de lo que compramos, no dejarnos llevar sólo por su apariencia o por la publicidad, y decidir si lo consideramos saludable o no según su contenido.

Por supuesto, esta conexión con nosotros mismos, esta escucha se refleja muy positivamente en cualquier aspecto de nuestra vida; una vez hemos aprendido a vivir despiertos, con atención, hay un antes y un después, es el gran cambio.

Este post está basado en las enseñanzas del Maestro Zen Thich Nhat Hanh en su libro “Saborear, Mindfulness para comer y vivir”, escrito junto con la doctora Lilian Cheung, editado en España por Ed. Oniro. La práctica que seguimos en la tradición de este maestro es la atención plena, y eso incluye el momento de la comida. Antes de empezar a comer se recita una especie de poema (gatha):OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Estos alimentos son un regalo de todo el Universo, la tierra, el cielo y han necesitado mucho trabajo y esfuerzo.
Seamos merecedores de recibirlos.
Transformemos los estados negativos de nuestra mente, especialmente el hábito de comer sin moderación.
Comamos sólo comida que nos nutra y ayude a prevenir enfermedades.
Aceptamos esta comida sabiendo que es parte del camino de comprensión y amor.

No quería terminar esta entrada sin mencionar a Thich Nhat Hanh, ya que él es el gran maestro del Minduflness más puro y con su vida y sus enseñanzas nos enseña lo sencillo y beneficioso que puede ser aplicarlo a cualquier momento y situación. Gracias querido Thây por Ser.

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Vivir el Otoño

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A finales de Septiembre comenzó oficialmente el otoño. Llegan las lluvias, el sol no calienta como en verano, hay menos horas de luz diurna y nuestro organismo debe adaptarse a todos estos cambios que pueden afectar a nuestro sistema nervioso produciendo cansancio, somnolencia, desánimo y falta de motivación. El otoño es una estación de transición hacia el invierno, con una climatología más fuerte y severa que requiere unos cuidados de prevención y descanso de nuestros órganos vitales.

Esta es una época de cosecha, de recoger los frutos sembrados en primavera que fueron madurando en verano; no sólo recolectamos en el plano exterior, también interiormente, nuestros proyectos, relaciones, salud o trabajo. Es una estación dinámica, de madurez, calma, transformación, que nos invita a depurar, renovar y mirar hacia nosotros mismos; igual que la Naturaleza se despoja de hojas y flores para dar prioridad al crecimiento de la raíz, así esta época es más propicia para la interiorización y dejar de lado lo superficial, lo que nos sobra.

La Medicina Tradicional China desarrolló hace miles de años estos conceptos de como los cambios de estación afectan significativamente al ser humano. Según esta medicina, el otoño está gobernado por la energía del elemento metal que está relacionado con la comunicación y la mente; asimismo esta estación rige la piel, los pulmones y el intestino grueso que son órganos de eliminación. En esta época tenemos que reforzar nuestro sistema inmune haciendo una limpieza del intestino grueso y repoblando su flora a través de la alimentación y purificando los pulmones con ejercicios respiratorios. Estos órganos pueden verse afectados si el cansancio, desánimo, falta de energía se prolongan en exceso.

Los pulmones están relacionados con el equilibrio corporal y la energía vital que captan a través del aire. El ritmo de la respiración mantiene en orden la circulación sanguínea. Los sabores picantes y especiados tomados sin excesos limpian los senos nasales y los pulmones se benefician de ello. La mejor manera de limpiar nuestro sistema respiratorio es mediante la práctica del pranayama, es decir, los ejercicios de respiración en yoga que además de ampliar la capacidad pulmonar estimulan la eliminación, proporcionan energía y relajan cuerpo y mente; un ejercicio muy sencillo es hacer inspiraciones abdominales profundas, llenando de aire también la cavidad torácica hasta las clavículas y sacando el aire en el mismo orden, primero desde el abdomen de manera lenta y consciente, siguiendo mentalmente el recorrido del aire en nuestro cuerpo. Cuerpo y mente se unen mediante el control voluntario de nuestra respiración; podemos influir sobre ella calmándola cuando nos demos cuenta de que se ha vuelto acelerada fruto de nuestra agitación mental, para obtener mayor concentración o una buena relajación, en momentos de estrés y conseguiremos aumentar la alegría de vivir, disminuir la fatiga, purificar la sangre y limpiar los pulmones. Una respiración consciente y profunda llevará oxígeno a la sangre, limpiará los pulmones de dióxido de carbono y toxinas, nos ayudará a aquietarnos y a llegar a la introspección que marca el otoño.

La piel, el órgano de eliminación más grande de nuestro organismo, está directamente relacionada con los problemas de los pulmones. Asma, eccemas, dermatitis y erupciones están asociados a catarros, resfriados e infecciones pulmonares y en otoño somos muy propensos a estas afecciones, pero algunas de ellas pueden cronificarse. Es muy recomendable mantener una buena higiene, con exfoliaciones suaves con productos naturales, baños de vapor, ducharnos alternando agua templada y fría, masajes de drenaje linfático etc, que ayudarán a mantener un equilibrio en la piel y a estimular la renovación celular.

En cuanto al otro órgano relacionado con el otoño, el intestino grueso, debemos mantenerlo siempre lo más limpio posible ya que su congestión es causa de muchas enfermedades, algunas de carácter difuso y otras como dolores de cabeza, garganta, sinusitis, falta de energía. En estos casos, una buena dieta rica en fibra (frutas y verduras), baja proteínas de origen animal y harinas, con un consumo adecuado de agua y moderado de lácteos que nos equilibre la mucosidad nos será de gran ayuda.

La Dieta de Otoño

71c3576882cd42059c088c9189d49e82Frutas, verduras y cereales integrales son parte fundamental de la alimentación preventiva de otoño puesto que aportan a nuestro organismo vitaminas y minerales esenciales en esta prevención y la suficiente cantidad de fibra para regular la actividad intestinal.

La naturaleza nos ofrece en cada momento lo que necesitamos y en esta época de enraizamiento e interiorización abundan las verduras de raíz (zanahoria, nabo, rábano) o las que crecen a ras de suelo (boniato, calabaza, hinojo, lombarda, repollo) y también es tiempo de setas y de frutos secos (nueces, castañas). Respecto a las frutas, es temporada de uvas, chirimoyas, granada, cítricos, etc. Alimentos que por una parte nos aportan energía y vitalidad y por otra nos ayudan a limpiar y eliminar toxinas.

En los primeros días de otoño se recomienda llevar una dieta de desintoxicación basada en frutas y verduras crudas, eliminando alimentos que hayan sido procesados de algún modo y aprovechando las manzanas, caquis, peras, granadas, uvas, que armonizan nuestro organismo tonificando pulmones e intestino grueso y activando la eliminación por la piel.

En general, la dieta de otoño debe ser un poco más calórica que la de verano, pero siempre supeditando esto a nuestro modo de vida. Enriqueceremos nuestra dieta con legumbres que combinan perfectamente con las verduras de estación.

Otoño y emociones

children-happy-autumn¿Qué hacer?
Como hemos dicho al principio, esta es una época de recogimiento, interiorización, de eliminar lo que no necesitemos para el invierno; tenemos que intentar que este “dejar partir” nos permita renovarnos y crear un espacio limpio y vacío que sea el inicio de un nuevo ciclo. Para preservar este espacio es necesario aprender a decir “no”, siendo claros, expresando nuestras emociones, no ponernos autolimitaciones.

Hay que aprovechar las horas de luz que tenemos y también descansar y dormir las horas que necesitemos. Es un buen momento para hacer estiramientos musculares, ejercicios respiratorios y aeróbicos, practicar meditación, hacer cosas nuevas que nos saquen de la rutina, satisfacer nuestras necesidades reales y romper los límites que marcan nuestros miedos y sobre todo, disfrutar de lo que hacemos, sabiéndonos merecedores de ese disfrute.

¿Qué no hacer?
Sobre todo, no dejarnos arrastrar por la apatía, melancolía o tristeza que son normales al inicio de esta estación; tampoco es recomendable tratar de superar el bache anímico y energético a base de bebidas y alimentos estimulantes como café, té, chocolates o azúcares industriales.

¡¡¡¡¡FELIZ OTOÑO!!!!

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Batidos Verdes o Green Smoothies

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Propiedades

La llegada del otoño es un momento ideal para limpiar nuestro organismo profundamente y prepararlo para la nueva estación. Los batidos verdes o Green smoothies son una estupenda opción para esto, así que vamos a conocerlos un poco más y también veremos recetas para animarnos a prepararlos.

Son una excelente alternativa a una dieta detox para perder peso por su bajo aporte calórico y efecto drenante y quemagrasas. Igualmente son una manera de tomar algunos alimentos que no forman parte de nuestra dieta, asegurándonos de ingerir el aporte de frutas y verduras necesario ya que desgraciadamente nuestra alimentación habitual es pobre en nutrientes, porque a menudo comemos fuera de casa, bocadillos, pizza, comida precocinada, congelados… incrementando así los alimentos perjudiciales para nuestra salud y descuidando el consumo de frutas y verduras.

La diferencia entre un zumo y un batido es que en el primero se extrae la fibra, mientras que en el batido tomamos la fibra, la piel bien lavada de las frutas y hortalizas con todas sus propiedades; las verduras hacen que el azúcar de la fruta no afecte en absoluto a nuestro organismo y la fibra que nos aportan hace que nos sintamos saciados y sin apetito y que no nos apetezca picar entre horas. Nos aportan vitaminas y minerales que ayudan a fortalecer nuestro sistema inmune. Además, las hojas verdes aportan aminoácidos esenciales (forman las proteínas) y clorofila, que nos ayuda entre otras cosas, a mantener un pH alcalino, es rica en hierro, desintoxica hígado e intestino, tiene propiedades antiinflamatorias y efecto cicatrizante.

Por eso estos batidos son una opción muy sencilla de estar bien nutridos y poder desarrollar nuestras actividades diarias sin que nos falte energía; pueden sustituir una comida siempre y cuando sean completos, es decir, que contengan la cantidad suficiente de proteínas, hidratos de carbono y grasas.

Cuando comenzamos a incluir al menos un batido verde de medio litro al día en nuestra alimentación, empezamos a sentirnos sanos, con más energía, alegría, vitalidad porque la digestión es más fácil, metabolizamos mejor los ingredientes y nuestro organismo dispone de energía de sobra para otras cosas, muchas personas pierden peso y por lo general, es como una introducción a llevar un estilo de vida más saludable; nuestro organismo comienza a necesitar alimentos más sanos y rechaza los que no le benefician. Es por tanto una forma estupenda de romper con adicciones a la comida basura y otros alimentos que nos restan salud y bienestar.

Ingredientes y preparación

Por lo general se preparan con un 60% de fruta y un 40% de verdura, de ésta manera la bebida conserva el sabor predominante de la fruta.fruit-smoothies (1)

Necesitaremos además uno o dos vasos de agua o del líquido que queramos utilizar y otros ingredientes como sirope de agave, dátil, canela, menta, jengibre, dependiendo del aroma o dulzor que queramos darle, espirulina, probióticos, etc. Lo mejor es ir jugando con las proporciones hasta encontrar la que más nos gusta!

Lo ideal es utilizar una batidora o procesador de alimentos de vaso alto donde quede todo bien licuado, sin grumos. Primero ponemos en el vaso el líquido, después la fruta troceada (se puede dejar la piel) y por último las hojas verdes.

Si tenemos una batidora de brazo, tipo minipimer, primero hay que hacer una papilla añadiendo sólo la mitad del líquido, para incorporar el resto hasta que se haga más líquida. Con este tipo de batidora es más fácil que nos queden grumos.

Se puede usar prácticamente cualquier fruta, pero será muchísimo mejor que tengamos en cuenta la combinación de alimentos, las frutas dulces no van bien con las ácidas o que los ácidos no van bien con la soja; si nos limitamos a una o dos frutas por batido serán más digestivos. Para obtener una textura cremosa utilizaremos frutas como mango, plátano, pera, papaya, manzana, caqui, melocotón, albaricoque, piña, aguacate, coco etc, y evitaremos las frutas demasiado líquidas como melón, sandía, fresas, uvas, cítricos y si queremos estas frutas en nuestro batido, compensaremos con más cantidad de frutas cremosas o de hoja verde.

En cuanto a las hojas verdes, podemos usar lechugas de todo tipo, acelga, espinaca, rúcula, berros, hojas de zanahoria, de remolacha, de nabo, perejil, brócoli, hojas de col.

El líquido que escojamos va a marcar también el espesor del batido, además de aportarle unos valores nutricionales u otros. Si queremos hacerlo bajo en calorías nos decantaremos por agua, agua de coco o alguna infusión fría (el té verde lo hará además depurativo), si lo queremos más nutritivo y cremoso, utilizaremos leche de almendras o de avena.

Para endulzar podemos utilizar stevia, canela, dátil, pasas, sirope de agave, extracto de vainilla y para darle aroma un poco de clavo molido, nuez moscada, jengibre.

Si queremos que sean sustitutos de una comida tenemos que hacerlos más completos y esto lo conseguimos añadiendo alguno de los conocidos “Superfood”, como bayas de Goji, alga espirulina en escamas, cacao, semillas de Chía, semillas de lino, levadura de cerveza, lecitina de soja, frutos secos (preferiblemente nueces, coquitos de Brasil o almendras crudas). También se puede añadir un poco de tofu, que nos aportará además de proteínas, cremosidad e incluso probióticos o proteína en polvo.

Recetas

Estas son algunas de las recetas que he recopilado de distintos sitios y libros, pero lo dicho, imaginación al poder!!!!

Batido Verde detox
4 ó 5 hojas de col rizada, troceadas y quitando las nerviosidades blancas
½ mango
½ manzana verde
2 tallos y algunas hojas de apio troceados
1 vaso de zumo de pomelo
un poco de perejil y menta

Batido vientre plano
½ taza de arándanospost282_zumosverdes
1 taza de piña
1 taza de papaya
2 tazas de canónigos o rúcula
½ taza de agua

Batido de frutos rojos, especial desayuno
1 vaso de frambuesas
¼ vaso de cerezas
¼ vaso de bayas de Goji
1 cucharada de sirope de agave
1 cucharada de jengibre rallado
1 cucharada de semillas de lino trituradas
1-2 cucharadas de zumo de limón
1 vaso leche de almendras o de arroz

Batido para la comida
1 tallo de apio troceado
½ pepino pelado a tiras y troceado
3 tazas de espinacas troceadas, sin tallos
½ manzana verde troceada
1 vaso de trocitos de piña
¼ aguacate
1 cucharada de aceite de oliva
1 ½ vaso de leche de arroz

Batido alcalino
½ melocotón troceado
¼ aguacate troceado
3 tazas de espinacas troceadas
1 cucharada de semillas de lino trituradas
1 ½ vaso de leche de almendras
1/2 ciruela umeboshi

Batido detox para la piel
½ pepino
1 manzana verde
½ limón (el zumo)
Hojas verdes (espinacas, canónigos, rúcula)
Unas hojas de menta fresca
1 cápsula de probióticos (el polvo)
1 cucharada de aceite de germen de trigo, añadir al final, cuando ya está todo triturado y se remueve con una cuchara de madera, para que el calor no destruya su vitamina E. Se puede cambiar por aceite de oliva.

Batido limpiador renal
½ taza de fresas
1 tallo de apio enterobatido remolacha
½ pepino pelado a tiras
1 manzana verde troceada
3 tazas de espinacas
1 taza de piña
Agua

Batido de pera, col y hierbabuena (para 2 personas)
1 pera madura, troceada, con la piel y sin el corazón
2 hojas de col rizada
1 ramita de hierbabuena fresca
250 ml de agua

Batido hidratante de melocotón (para 2 personas)
1 melocotón maduro troceado con piel
1 plátano maduro
30 gr de espinacas baby
Una cucharadita de sirope de agave o un dátil sin hueso troceado
250 ml de agua de coco

Batido Frutas rojas y pera (para 2 personas)
2 hojas de col rizada
2 peras maduras
250 gr de frutas rojas mezcladas (pueden ser congeladas)
350 ml de agua

Batido picantito (para 2 personas)
1 puñado de espinacas baby
125 gr de frutas del bosque variadas congeladas
1 pera madura
½ plátano maduro
Una cucharada de raíz de jengibre fresca rallada
250 ml de agua

Batido para comenzar bien la mañana (para 2 personas)
2-3 hojas de col rizada picadas
½ papaya
½ mango
125 ml de agua
250 ml de agua de coco
1 cucharadita de semillas de lino molidas
1 cucharadita de espirulina en polvo
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

Batido para hidratar la piel (para 2 personas)
Un trozo de pepino
2 puñados de espinacas baby
El zumo de un limón
2 tallos de apio
1 kiwi
¼ de aguacate
400 ml de agua

Batido de mango y nueces
1 mango
Espinacas baby (el equivalente al peso de la pulpa del mango)
2-3 nueces
1 dátil
1 ½ vaso de leche de almendras

Lo mejor es consumirlos nada más prepararlos, pero también son una opción interesante para llevar al trabajo por ejemplo, entonces mejor los conservamos en un termo; eso sí, hay que consumirlos en el día.

Os animo a consumir estos batidos, podemos empezar a probar sustituyendo una comida al día, y veréis qué bien os sentís, llenos energía y vitalidad, sin pasar hambre, además perdiendo esa grasa que nos sobra y eliminando toxinas. Pon luz, color y pura vida en tu comida!!!

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Como comer sano y no engordar en vacaciones… sin dejar de disfrutar

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Ya están aquí las ansiadas, esperadas y merecidas vacaciones y con ellas nuestra vida social se vuelve más intensa; con el buen tiempo las terrazas se llenan de gente, nos surgen cientos de planes como barbacoas, aperitivos, esas divertidas cañitas con amigos o familia. También son momentos para descansar, relajarnos y recuperar fuerzas y energías. Podemos aprovechar para hacer todo lo que nos apetezca… y si queremos disfrutar sin privaciones y al mismo tiempo mantener una dieta equilibrada, aquí os propongo una serie de pautas y consejos para no tener que renunciar a nuestra vida social.

Organizarse. Equilibrar. Compensar

como-compensar-excesos-una-comida-especial-L-aN6gITEs fundamental organizarse y aunque estemos en vacaciones y todas nuestras costumbres se relajen, si nos organizamos un poco, no nos será difícil mantener el equilibrio en nuestra alimentación. Por ejemplo, si sabemos que vamos a tener un almuerzo abundante, cargado de calorías, pues vamos a disfrutar de él plenamente, pero para no lamentarnos después, ese día podemos desayunar fruta, hasta medio kilo de sandía, melón o melocotón. De este, modo, nos habremos ahorrado las calorías de un desayuno a base de pan tostado, galletas o cereales.

Igualmente, si tenemos una cena, podemos desayunar fruta, comer una abundante ensalada con un poco de arroz blanco, o un poco de pescado a la plancha y así como durante el día la ingesta de calorías no es muy elevada, nos podemos permitir “pasarnos” en la cena, aunque no sea lo aconsejable.

Esto no podemos aplicarlo al alcohol, ya que sus efectos nocivos sobre el organismo no son los mismos que los de una comilona. Si un día tomamos alcohol “duro”, como ginebra, whisky, ron, lo mejor es compensar al día siguiente, ¿cómo?, empezaremos depurando desde primera hora de la mañana bebiendo un vaso de agua con el zumo de un limón, y hacer durante todo el día una dieta a base de frutas y ensaladas, evitando alimentos de origen animal;  nuestro organismo nos lo agradecerá eliminando las toxinas del alcohol y nosotros no tendremos que arrepentirnos de habernos saltado la dieta.

Esta compensación también incluye realizar un poco más de ejercicio físico al día siguiente.

En cualquier ocasión daremos preferencia a la cerveza sin alcohol o al vino frente a refrescos tanto light como con azúcar, zumos embotellados, cerveza con alcohol o sangría. Pero siempre tendremos que tener en cuenta que el alcohol engorda mucho, con lo cual, cuanto más lo evitemos, mejor.

Tenemos que tener claro que cuidarnos durante las vacaciones no significa privación y falta de disfrute porque eso nos llevaría a un estado de tristeza y ansiedad que romperíamos la dieta en cualquier momento… abandonándolo todo! No se trata de machacarnos, si no de no tirar por la borda todo el trabajo hecho anteriormente. Por ejemplo, sí que podemos comer helado, pero en lugar de comerlo todos los días, lo comeremos de vez en cuando y en lugar de dos bolas con barquillo, una sola bola en tarrina… y la disfrutamos y saboreamos a tope, no estamos cometiendo ningún pecado… no es algo que no tenga remedio.

En cualquier caso, no vamos a dramatizar, cometer excesos con la comida durante las vacaciones es algo normal, lo que hay que evitar son muchos excesos. Cuando los extras pasan a ser habituales es cuando empezamos a recuperar el peso perdido.

Consume frutas y verduras

vitaminasSin que ello represente un sacrificio si no un síntoma de que estás cuidando tu salud, siempre que puedas, intégralas en el menú. Lo ideal es comenzar la comida con una buena ensalada o un gazpacho preferiblemente sin pan. Si de segundo tomamos proteína, en lugar de acompañarla de patatas, arroz o pasta, la acompañaremos de verduras o ensalada.

Nos mantendremos en cinco comidas al día, tomando a media mañana y para merendar algo de fruta, evitando de esta manera el picoteo que nos lleve a consumir excesivas calorías… Sí, es mucho más tentador una caña en el chiringuito con patatas fritas o cualquier otra cosa para picar, y podemos hacerlo alguna vez, pero que no sea la regla si no la excepción.

Evita comer fuera de casa

Comer en casa es siempre la mejor opción para evitar tentaciones, pero también a todos nos gusta cambiar de rutina. Aquí van algunos consejos para cuando comamos o cenemos fuera:

  • Es bueno ir a lugares conocidos, donde sepamos qué tipo de comida nos vamos a encontrar, tamaño de las raciones, etc, para poder así elegir más fácilmente qué comer y además tener más facilidades a la hora de “negociar” un menú personalizado sobre la marcha.
  • Si pedimos arroz, pasta o pizza, es mejor compartirlo, ya que en los restaurantes las porciones de estos platos suelen ser grandes. De todas formas, estos platos son los que deberíamos evitar ya que están llenos de hidratos de carbono, mezclados normalmente con proteínas, y esa combinación es de las menos favorables.
  • Informarnos bien de cómo está preparado cada plato, si es a la plancha, rebozado, si hay guarniciones, de qué tipo, si se sirve con salsas, etc. Daremos preferencia a los alimentos a la plancha, al wok, al horno o al vapor evitando los fritos, empanadosy rebozados, salsas como bechamel, gratinados con queso.
  • Si al sentarnos a la mesa tenemos mucha hambre, no nos saciamos con pan y mantequilla o con pan y aceite, bebemos agua y elegimos un entrante a base de verduras o ensalada. Masticamos despacio, bien, insalivando cada bocado, de esta forma comeremos menos cantidad.
  • Por supuesto, evitamos restaurantes de comida rápida, pre-cocinada, etc. Intentamos no ir a comer al buffet libre, es una tentación demasiado grande, a no ser que estemos super concienciados de mantenernos en nuestra dieta equilibrada.
  • No tomamos postre; si se nos presenta una larga y agradable sobremesa, optaremos por infusiones digestivas (té verde, menta-poleo) pero no las endulzamos.
  • En el chiringuito o de pinchos, tapas, cañas, etc.,  evitamos el pan; no es lo mejor un pincho de tortilla, pero es aún peor si le añadimos pan. Si podemos, optaremos por tapas tipo jamón, lomo, gambas, sardinas, mejillones al vapor, sepia plancha, almejas, que no serán un gran problema si no lo acompañamos de pan. También podemos pedir una ensalada de tomate, o mixta, o algunas veduras a la placha. Seguro que encontramos muchas más opciones de las que pensamos.
  • Si no podemos dejar de comer helado, lo hacemos en menor cantidad o cambiándolo por algún sorbete, helado de yogur, batidos o zumos naturales, granizado natural, pero recordad, nunca tomamos nada frío después de comer.

En esta época solemos hacer excursiones, comer en la playa o en el campo y tirar de bocata o de taper. En estos casos también es posible comer sano y no aportar excesivas calorías.

  • Bocadillos. Mejor con pan de barra integral que de sandwich, tiene más compuestos químicosbocadillo-vegetal para alargar su vida, además, suele contener más azúcares escondidos en su composición. Como el pan es hidrato de carbono, no lo acompañamos de proteínas y optamos por los bocadillos vegetales con lechuga, pepino, aguacate, rabanitos, brotes de soja, espárragos, pimiento, zanahoria rallada, cebolla. sin ninguna salsa, sólo con aceite de oliva. Otra opción muy saludable y rica es hacerlos de verduras a la plancha, pimiento, calabacín, berenjena, cebolla. Es muy importante intentar no comer bocadillo todos los días y que no incluya tomate.
  • Taper. Esta opción nos da mucho más juego que el bocadillo. Podemos hacer ensaladas de verduras con algún cereal como arroz, mijo, quinoa, sémol, o con patatas. También podemos preparar ensaladas con legumbre o con pasta. Y si no nos importa cocinar, podemos hacer una tortilla de verduras (sin patata, sin champiñón o setas) y una ensalada verde, por ejemplo. Es muy importante tener muy en cuenta las combinaciones de alimentos.
  • Fruta. Muy importante para mantenernos hidratados y para comer a media mañana y media tarde, así no llegaremos con mucha hambre al almuerzo y la cena.

Hidratación 

Hidrátate para combatir el calor bebiendo agua, limonada natural sin azúcar, infusiones frías. Evitamos las bebidas light y por supuesto las alcohólicas.

Ejercicio físico

Es muy importante realizar ejercicio físico en vacaciones. La playa nos ofrece múltiples posibilidades, desde pasear al borde del mar, que es además muy recomendable para los problemas circulatorios y de celulitis, jugar a las palas, nadar. Si estamos en la montaña podemos dar largos paseos por el monte, hacer un trekking ligero.

Cuidado con las siestas, si nos apetece, por supuesto que tenemos que hacerlo, pero no inmediatamente después de comer, es mejor movernos un poco y sobre todo no irnos a dormir con la comida en la boca.

playa0Pues como ya hemos visto, hay muchas cosas que podemos hacer para no ganar peso estas vacaciones, eso sí, sin obsesionarnos, disfrutando el momento, siendo felices, con una sonrisa, sin arrepentirnos porque nos hemos pasado, cuidando de nosotros y mimándonos; nuestro estado de ánimo influye muchísimo en lo que elegimos cuando visitamos el frigorífico o tenemos delante la carta del restaurante.

Cuando nos apetezca, podemos darnos un capricho, pero con moderación… además, seguro que encontramos cosas muy ricas que no engorden!!!

Felices vacaciones!!!!gato355_1