Síndrome de Intestino Irritable y Nutrición

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¿Qué es el Síndrome del Intestino Irritable?

Es un trastorno funcional intestinal que se caracteriza por malestar (distensión abdominal, meteorismo) o dolor abdominal asociado con la defecación y sus alteraciones (diarrea o estreñimiento), del que no se conoce su causa orgánica. Es un cuadro crónico, recidivante y benigno,  que se presenta sin causas estructurales, metabólicas o infecciosas identificables y que acompaña al paciente a lo largo de toda su vida con síntomas de distinta intensidad. No es lo mismo que enfermedad intestinal inflamatoria (EII), que abarca la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, ya que en el síndrome del intestino irritable, la estructura del intestino no es anormal.

Fisiopatología

No se conocen con exactitud los mecanismos por los que se produce el SII, pero no parece probable que una sola causa pueda ser el motivo de todas las molestias en un síndrome tan heterogéneo, aquí nos centraremos sólo en los de origen dietético.

Se ha establecido que los principales grupos de alimentos a los que los pacientes de intestino irritable son hipersensibles son el gluten del trigo, cebada, centeno, levaduras, leche, grasas, también las comidas que producen gases intestinales y los cambios bruscos de dieta o hábitos. También son perjudiciales las comidas copiosas, el consumo de cítricos, café y otras bebidas excitantes, alimentos dietéticos, dulces sin azúcar y algunos medicamentos. Influyen también la tensión psíquica, el estrés y diversos factores medioambientales y emocionales.

Siguiendo el criterio naturista podemos decir que las paredes del intestino pueden inflamarse e irritarse por:

  • Alteraciones en la flora bacteriana provocadas por el uso y abuso de medicamentos, tales como antibióticos, antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno), salicilato (aspirina) y corticoides.
  • Abuso de alimentos refinados, productos de origen animal, y una dieta baja en fibra.
  • Sustancias irritantes como el alcohol, cafeína, aditivos químicos, azúcar refinado, etc.
  • Intolerancias alimentarias.
  • Abuso de alimentos fermentados.

Para evitar esto, se recomienda llevar una dieta vegetariana porque incrementa el nivel de lactobacilos.

Tratamiento naturópata

A nivel psicológico

Técnicas de control de estrés, ansiedad y trastornos en el estado de ánimo, como relajación consciente y visualización. Práctica de yoga, tai-chi, meditación y ejercicios de respiración.

Si hay mucho estrés, hay que ser mucho más estricto en la dieta, comer despacio y  masticar muy bien, para que la comida llegue como una papilla casi pre-digerida al estómago.

A nivel nutricional

  • Se recomienda una dieta rica en fibra, es lo más beneficioso a corto y largo plazo. Esto es difícil porque toleran mal las ensaladas, frutas y verduras, pero es necesario que las incluyan en la dieta. Hay que ir valorando poco a poco su tolerancia e ir introduciendo y aumentando su ingesta progresivamente. Tiene que ser una dieta disociada para evitar fermentaciones, sencilla, sin muchas mezclas, con alimentos de mercado, evitando cualquier producto que pueda producir irritación, conservas, congelados, alimentos preparados.
  • Evitar los lácteos, sorbitol, manitol, fructosa, azúcares.
  • Tener mucho cuidado con no abusar de los laxantes y fármacos sin prescripción facultativa, y con los antibióticos. Si hay que tomar antibióticos por otra enfermedad, tomar también probióticos para proteger la flora intestinal.
  • Valorar el uso de salvado y de lino, sobre todo si hay estreñimiento.
  • Evitar el alcohol.

Como mejorar nutricionalmente el estrés en el SII

Si la persona presenta además estrés, deberá seguir las siguientes pautas alimentarias:

  • Evitar café, té, alcohol, chocolate y azúcares porque estimulan el Sistema Nervioso.
  • Beber agua en cantidad suficiente.
  • Evitar alimentos refinados de alto índice glucémico porque es necesario regularizar el nivel de azúcar en sangre.
  • Tomar alimentos que actúen como calmantes del Sistema Nervioso: avena, lechuga, semillas ricas en Calcio y Magnesio.
  • Evitar el déficit de proteínas.

Fitoterapia

  • Infusiones de menta (planta de elección), melisa, valeriana, manzanilla romana,  romero. O las especialmente indicadas para este trastorno por su acción espasmolítica y carminativa, como, alcaravea, anís estrellado, anís verde, hierba luisa.
  • Jengibre en infusiones, aunque también se puede añadir a las ensaladas, sopas.
  • Perlas de aceite de menta con capa entérica porque no se disuelven hasta que llegan al colon.
  • Masajear la zona afectada con aceite esencial de menta piperita en el sentido de las agujas del reloj.

 Otras recomendaciones

  • Hacer una vida regular, dormir bien y las suficientes horas.
  • Evitar situaciones estresantes.
  • Practicar algo de ejercicio físico, sobre todo si hay estreñimiento.
  • También es muy importante masticar y digerir bien, poniendo mucha atención a la masticación.

 

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